Tui es una ciudad situada en la frontera galaico-portuguesa y esta situación geográfica ha marcado su carácter. Por un lado siempre ha sido una villa muy unida al pais luso ya que muchos de sus ciudadanos comparten con sus vecinos lazos de parentesco, de amistad, negocios… pero, al mismo tiempo, en determinadas épocas históricas la ciudad fronteriza de Tui y su vecina Valença do Miño han estado enfrentadas por la pertenencia a uno u otro país.

La vida en esta zona se vio condicionada en la primera mitad del siglo XII con el nacimiento de Portugal como reino independiente de Galicia y León. El navegable río Miño que servía de canal de comunicación entre ambas orillas adquiere su carácter de frontera natural.

En esta situación, las escaramuzas y guerras fronterizas imponen la necesidad de contar con un sistema defensivo para proteger a la población del lugar. De manera que Tui cuenta con un doble sistema de murallas, el primero construido en la Edad Media y una ampliación en el período de las guerras con Portugal.

 

Tui fue una ciudad muy destacada durante la Edad Media, con una importante comunidad judía totalmente integrada en la vida de la ciudad. Su casco histórico es el segundo en importancia y extensión de toda Galicia y dentro de él destaca la Catedral fortaleza, ubicada en lo alto de la colina en la que se asienta la villa tudense.

La historia de la catedral fortaleza de Tui está vinculada al hecho de que la ciudad es sede episcopal desde el S. XI. Ejercer el poder catedralicio en una zona fronteriza implicaba disponer de un recinto que protegiese a los lugareños e impusiera una clara resistencia a sus enemigos. Esto explica que el aspecto general del templo sea el de un castillo feudal, con almenas y troneras. Inicialmente la catedral ya contaba con torres defensivas en sus extremos pero aún así en el S. XV se le añadieron otras dos más: la torre de San Andrés, en su parte norte y la torre de Soutomaior en la esquina suroeste del claustro. Con esto el aspecto de castillo fortificado y almenado que ya tenía la catedral se agudiza.

 

La torre de San Andrés, que durante algunos siglos se llegó a utilizar como cárcel capitular, está pegada a la Torre del Reloj. Es la única que se conserva de las torres originales porque las otras fueron desmochadas en una reforma del S XVIII.

La torre de Soutomaior nos la vamos a encontrar al entrar en el claustro, en una de sus esquinas. Dispone de escaleras que permiten subir a su parte superior y a las cubiertas de la catedral.

 

Enfrente nuestros vecinos de Valença do Minho también construyeron su sistema defensivo, con su fortaleza y sus cañones apuntando a la ciudad. Cuenta la leyenda que en esta fortaleza había un cañón con la inscripción: “Ai espanha se te moves”.

 

En cuanto al estilo arquitectónico decir que la construcción de la catedral fortaleza de Tui se inicia en estilo románico para terminarse en estilo gótico. Si bien va incorporando en sus sucesivas ampliaciones, reformas y reconstrucciones toda una amalgama de estilos.

Su fachada norte es de estilo románico y presenta un aspecto sobrio sin adornos decorativos. Al lado de la puerta se encuentra la torre campanario también románica, que cuenta con once campanas siendo la mayor la encargada de dar las horas. En esta fachada era donde se exponían los sambenitos de sus parroquianos para así señalar a los herejes.

 

La otra fachada catedralicia, la principal, es de estilo gótico y constituye la imagen que todos tenemos de esta catedral. Cuando contemplas esta fachada lo primero que ves es una especie de templete almenado que protege al pórtico de la catedral.

 

El pórtico, que es el primer ejemplo de arte gótico en Galicia, cuenta con unas estatuas columna que representan a distintos personajes bíblicos. En su parte izquierda tenemos a Moisés, Isaías, San Pedro y San Juan Bautista. La parte derecha muestra a Salomón, la reina de Saba, Jeremías y Daniel. Su parte superior termina en un tímpano en el que están representadas distintas escenas de la vida de la Virgen María. El conjunto es de gran belleza, a pesar de que en su tiempo no gustó porque el estilo gótico no convencía a los vecinos.

 

En el interior destaca la existencia de arcos codales entre los pilares, conocidos popularmente como “arcos del miedo”. Se pusieron para mantener la estructura estable y funcionan como tirantes, evitando así el desplome de las arquerías. Además ayudaron a soportar los efectos del terremoto de Lisboa de 1775. Esos “arcos del miedo” le quitan amplitud visual y hacen que la catedral parezca más pequeña de lo que es pero la mantienen estable en medio de tantas reformas, ampliaciones y rehabilitaciones.

 

Una vez en el interior destacan los órganos barrocos y el coro. Nosotros tuvimos la suerte de realizar la visita a la catedral fortaleza de Tui mientras sonaba el órgano y es toda una experiencia.

Y no puedo olvidarme de mencionar el precioso claustro porque además tiene la particularidad de ser el claustro más antiguo de la comunidad gallega.

 

Fijaos al entrar en un detalle curioso, a la derecha debajo de un arco hay grabada una menorá o candelabro de siete brazos en una de sus piedras.

Este grabado testimonia la buena armonía que tenía la comunidad judía con el poder político y económico de la ciudad.

Si os apetece podéis subir a la Torre de Soutomaior desde donde podréis contemplar unas vistas espectaculares de toda esta zona con tanta historia.

Una zona en la que tras años de conflictos y disputas se ha impuesto la realidad. Tanto Tui como Valença do Minho están unidas de manera irrefutable y son una comunidad. Por esto desde 2012 han recibido el reconocimiento de Eurociudad.

De los años de conflictos hemos heredado la catedral fortaleza de Tui y una preciosa fortaleza en Valença do Minho.

 

Nota de la autora: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo. No tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

 

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