Te vamos a llevar a un recorrido por la Puebla Vieja de Laredo.

Nos vamos esta vez al oriente cántabro, a esa villa marinera cuya playa kilométrica atrae todos los años a miles y miles de turistas. Enfrente Santoña, una y otra cerrando la entrada a la bahía del mismo nombre, a la Ría de Treto y al Parque Natural de las Marismas de Santoña. 

Apenas hemos escrito hasta ahora del oriente cántabro, pero en breve abriremos las compuertas, no te preocupes. Hoy empezamos en Laredo.

 

 

 

Vamos a situarnos en Cantabria.

Como te decíamos, estamos al este de la bahía de Santander, esa referencia obligada para situarse en la costa cántabra.

 

 

Muy conocida es Laredo por su playa, La Salvé. Y con toda razón. Seis kilómetros que van del propio puerto y la villa en sí, hasta el Puntal. Ahí, en el Puntal, empieza la Ría de Treto (desembocadura del río Asón). Playa espectacular y vista no menos bella.

 

 

Es Laredo una de las «cuatro villas marineras» como se las conoce ahora, pero que históricamente conformaron lo que fue la Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa de la Mar , junto con Castro Urdiales, Santander y San Vicente de la Barquera. Para muchos artículos daría hablar de esta Hermandad. Pero vamos a centrarnos solo en un breve nota histórica.

Fue en  1200 cuando el rey Alfonso VIII de Castilla la concede el Fuero, lo que la convirtió en una de las Cuatro Villas Marineras. Laredo se convirtió en uno de los puertos atlánticos de la Corona castellana, canal de exportación de las lanas meseteñas hacia Inglaterra y Flandes, y de importación de manufacturas europeas.

Relevancia para la Corona de Castilla que se refleja inmejorablemente en la llegada de Carlos V en 1556 para iniciar su viaje hacia el Monasterio de Yuste.

El apogeo de Laredo llega en los siglos XV y XVI. Desde ahí hasta prácticamente el siglo XIX, Laredo mantiene su posición como la villa capital de las Cuatro Villas, pero se estanca demográficamente.

 

 

Laredo en el siglo XIX y hasta ahora.

La villa marinera y ballenera medieval, sufre en el siglo XIX el empuje de Santander. En la primera mitad del siglo se consolida Santander como capital de la región y además se abre la vía a la Meseta por el Besaya y Reinosa, quedando Laredo desplazada.

No será hasta la segunda mitad del siglo XIX que el desarrollo de la industria conservera traiga nueva riqueza a la Bahía de Santoña. A eso se unió la construcción de un puerto moderno en el llamado Canto de Laredo. Esto hace que la primera mitad del siglo XX sea de prosperidad económica y crecimiento demográfico.

Y con esto se encadena en los años ’60 y ’70 del siglo XX el desarrollo turístico. No es ese desarrollo, reflejado en las construcciones a lo largo de la lengua de tierra pegada a la playa, algo que guste a El Viajero Accidental. Simplemente no encaja en un entorno natural tan bello como la Bahía de Santoña.

Por fortuna La Salvé es tan amplia y bella que se erige sobre los edificios.

 

 

 

Un recorrido por la Puebla Vieja de Laredo.

Nosotros nos vamos a centrar en la Puebla Vieja. Es decir, el núcleo urbano original, fundado por Alfonso VIII.

El pivote central del entramado urbano es la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, que preside sobre la Puebla. Hay que tener en cuenta que la Puebla está en cuesta, asciende desde el nivel del mar hacia la iglesia, y de ahí hacia La Atalaya, el punto más alto de la villa y señal inequívoca de su historia ballenera.

 

 

Conforman la Puebla Vieja seis calles o rúas.

En dirección norte-sur: rúa Mayor, San Marcial (o Carnicerías Viejas) y Santa María. En dirección este-oeste: San Martín, la rúa de en Medio, y la rúa Ruayusera o de abajo.

Nosotros comenzamos nuestro recorrido desde el antiguo ayuntamiento, edificio renacentista que data del siglo XVI.

 

 

Desde ahí tomamos la rúa Mayor, ascendiendo en dirección a la iglesia.

 

 

Bien arriba de la rúa Mayor encontramos uno de los edificios notables, La Torre del Condestable o del Merino. Data del siglo XV y es una de las seis torres que tuvo el Condestable de Castilla, Duque de Frías en Laredo. Se ubica junto a la muralla medieval del siglo XIII.

 

 

Y desde aquí nos encaminamos a la rúa San Marcial, que siguiendo en dirección norte lleva hasta las escalinatas de madera que conducen a la Atalaya.

Nosotros no ascendimos a la misma, y tenemos en mente dedicarle un artículo futuro. Es Bien de Interés Cultural, contiene el Fuerte del Rastrillar que junto al Fuerte de San Carlos en Santoña, y el emplazamiento estratégico situado en El Puntal de la playa Salvé, cerraban la bahía frente a posibles ataques de barcos enemigos.

 

 

 

La iglesia gótica de Santa María de la Asunción.

Volvemos ahora por la rúa San Marcial hacia la muralla y más concretamente hacia la puerta del Merenillo.

Nuestro recorrido al atardecer le daba una luz realmente bellísima al entorno de la muralla y a la iglesia iluminada.

 

 

La puerta del Merenillo, por la que se accede a la iglesia de Santa María de la Asunción, está ubicada al final de la rúa de Carnicerías Viejas, hoy San Marcial.

Por ella se accedía a la calle del Merenillo y a la dársena antigua. Formaba parte de la muralla del siglo XIII.

 

 

Es Santa María de la Asunción la parroquia matriz de Laredo y patrona de la Villa. Aunque encajonada en lo alto de la Puebla Vieja, su belleza preside sobre la villa.

Su construcción data del siglo XIII, potenciada tras el Fuero dado a la Villa por Alfonso VIII y por las recompensas reales tras la conquista de varias ciudades del sur por marinos laredanos.

Presume de ser único templo con cuatro naves y cuatro ábsides, junto a otra quinta de capillas, entre las iglesias góticas españolas.

En su interior se puede encontrar el retablo de la Virgen de Belén, siglo XV, obra de escultura policromada de arte flamenco en Cantabria. Uno de los más asombrosos y completos conjuntos de este estilo existentes en Europa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De vuelta cuesta abajo por la Puebla Vieja.

Nos encaminamos ahora hacia el sur por la rúa Santa María. Nos encontramos a nuestra izquierda uno de los sitios más pintorescos del recorrido.

Se trata de la Puerta de la Virgen Blanca. Originalmente una de las puertas de la muralla del siglo XIII. Era el primer paso aduanero y de control para mercaderes, peregrinos y comerciantes.

Formaba parte de las 12 puertas que tenía originalmente la muralla medieval.

 

 

Seguido encontramos la Casa Torre Villota del Hoyo (o del Revellón). Construida en el siglo XV por la familia Villota del Hoyo, una de las cuatro familias que fundaron y gobernaron la villa desde época medieval.

Fortaleza defensiva dentro de la villa medieval donde las luchas de los distintos bandos que gobernaban la villa era habitual en este siglo.

Conserva en su fachada tres escudos, además de un balcón con basamento de piedra, balaustrada de hierro y dos bolas de bronce. En el centro se distinguen las armas de Villota del Hoyo, con su roble terrazado cargado de bellotas, tres fajas, castillo sobre ondas y árbol con animal pasante.

 

 

 

Y por San Marcial de vuelta hacia la Plaza de la Constitución.

Y al hacérsenos ya la noche, tomamos San Martín, para por San Marcial volver a nuestro punto de partida.

 

 

 

 

 

Hasta aquí nuestro recorrido por la Puebla Vieja de Laredo. Ya era hora de que le dedicáramos visitas y artículos al oriente de Cantabria. Esto solo es el principio. Va a venir más.

Hasta pronto.

 

 

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Nota del autor: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

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