La senda costera entre Pontejos y Pedreña está en la misma bahía de Santander. Solo que en el lado sur. Un recorrido de mar, campo, playas, campos de golf y con la capital cántabra al fondo.

No le des más vueltas, te llevamos hasta allí.

 

 

 

Primero te vamos a situar en Cantabria.

Nos encontramos en la orilla sur de la bahía de Santander. Al fondo de la misma, pegados ya al pueblo de Astillero y justo enfrente del aeropuerto Seve Ballesteros.

En concreto se trata del municipio de Marina de Cudeyo.

La ruta que mostramos en este Google Maps es la distancia entre las dos localidades, Pontejos y Pedreña, en coche. La ruta andando es de unos 9,5km bordeando la costa, y se hace en unas 2 horas y 45 minutos.

Tanto Pedreña como Pontejos son pueblos que pertenecen al municipio de Marina de Cudeyo.

 

 

 

Sobre el recorrido.

La senda costera entre Pontejos y Pedreña ofrece muchos atractivos. Partiendo del puente de Pontejos, su final se encuentra en el puerto de Pedreña, justo al lado de las Dunas del Puntal y del estuario del río Miera. Aquí puedes ver la ruta completa en este link.

El recorrido que mostramos visualmente aquí es el que hicimos nosotros partiendo del puerto de Pedreña hasta llegar al campo de golf de La Junquera. Aproximadamente 1/3 del total.

 

 

Nuestro recorrido tuvo lugar un día nublado de verano, con temperatura muy agradable y buena visibilidad.

La marea baja permitía disfrutar de los colores ocres, verdosos y marrones de la bahía. Y al otro lado, en tierra, el verde intenso resultado de una primavera y verano inusualmente lluviosos incluso para estas tierras.

 

 

 

Camino de Santiago.

Discurre parcialmente por esta senda una de las etapas del Camino del Norte. En concreto la que une Güemes con Santander.

Llega esa etapa del este, desde Loredo llega a Somo donde se puede coger la barca, la Pedreñera, que cruza la bahía hasta Santander.  Otra opción es rodear la bahía para llegar a la ciudad.

 

 

 

Avanzando por la senda hasta el campo de golf municipal La Junquera.

Nuestro recorrido, en lo que fue un día cubierto de nubes, nos regaló con la belleza desnuda del ecosistema de la bahía.

No es de extrañar la reputación de Pedreña por su marisco, y la actividad de marisqueo que se ha dado y sigue dando en todas estas localidades de la orilla sur.

Es esta zona ya la típica de estuario, con aguas de poca profundidad que en marea baja dejan los bancos de arena completamente al descubierto.

 

 

Y al fondo la posibilidad de admirar la ciudad de Santander, tendida a lo largo de la orilla norte, culminando en la península de la Magdalena con su palacio.

 

 

 

 

 

Y llegando ya al campo de golf de La Junquera.

El paseo en esta parte de la senda está muy bien acondicionado, amplio y con zonas de descanso y de paseo.

Cómo no, llegamos aquí al campo municipal de golf, porque el golf y Pedreña son términos casi sinónimos. Porque aquí se encuentran dos: este de La Junquera, el municipal, y el Real Golf de Pedreña (de 27 hoyos). A este último está ligada la leyenda de Seve Ballesteros, sin duda el golfista español más famoso de todos los tiempos y natural de aquí.

 

 

 

 

 

 

Y nosotros regresamos hasta el puerto de Pedreña.

Nosotros regresamos al puerto de Pedreña. Allí era donde queríamos terminar nuestro recorrido, no te vamos a engañar con una buena comida.

Es desde Pedreña y Somo que salen las “Pedreñeras”, embarcaciones famosas que cruzan la bahía y en las que se puede llegar hasta el embarcadero situado en el Paseo de Pereda.

Regenta esta línea los famosos “Los Reginas”, institución de la ciudad desde su Palacete del Embarcadero.

 

 

Hay mucha gastronomía para elegir en Pedreña. Es famoso por ejemplo El Tronky, justo enfrente del muelle de Pedreña.

Nosotros optamos por el Asador Itxaski, ya en el Barrio de la Barquería y pegado al Real Golf. Aquí y gracias a esa volubilidad del clima cántabro, lo que empezó siendo un día lluvioso, se convirtió en un mediodía muy agradable que nos permitió disfrutar de una comida al aire libre. Y por supuesto, de unas rabas.

 

La senda costera entre Pontejos y Pedreña

 

Al fondo, ya en Somo, se puede admirar desde aquí las Dunas de El Puntal y su playa.

La playa de El Puntal es una extensa playa y barra de arena que cierra por su lado sur la entrada a la bahía de Santander. Consiste en un gran arenal de 4,5 kilómetros con un sistema dunar en su zona central.

Cierra con su cara norte de forma natural la entrada a la bahía y no hace nada fácil a los barcos de gran calado progresar hacia el interior de la misma.

 

 

Y para terminar, Seve omnipresente.

Y justo enfrente del Itxaski y pegadito lógicamente al Real Club de Golf, esta estatua en recuerdo de Severiano Ballesteros. Como no podía ser de otra manera.

 

 

 

Hasta aquí nuestro recorrido por la senda costera entre Pontejos y Pedreña. ¡¡Seguiremos por Cantabria, hasta la próxima!!!!

 

 

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Nota del autor: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

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