No es fácil traducir para alguien que no sea gallego lo que significa “festa rachada” pero eso fue lo que sucedió en “A XXIX Festa do Polbo de Mugardos”.


Podríamos decir que la expresión gallega se utiliza cuando en una fiesta no se escatima en nada, la diversión está en su esencia, se come y bebe como gallegos, hay música, charangas… y muchas ganas de pasarlo bien.

En la última edición de la Festa do Polbo se celebró una “festa rachada” de las que se recuerdan con una sonrisa, se sale con ganas de recuperarse de la “foliada” y teniendo claro que el año que viene hay que volver.

Llegamos algo antes de la una del mediodía, hora prevista para la apertura de la carpa donde se degusta el pulpo, que marca el inicio de la fiesta gastronómica y los globos con forma de pulpo ya nos saludaban por todos lados.

La circulación rodada está prohibida en la zona del muelle y en las calles aledañas que conducen a él, por eso el coche lo dejamos en uno de los espacios que para ello se habilitaron (7 estacionamientos gratuitos en el casco urbano y otro más alejado del núcleo pero con servicio de bus lanzadera). Una opción interesante es acudir a Mugardos en barco, para  ello se reforzó el servicio de lancha entre esta villa y Ferrol. Por lo que pudimos observar esta opción fue muy bien acogida.

Al llegar al puerto nos encontramos con mucho ambiente, gente con ganas de troula, muchas personas haciendo cola para adquirir los tickets de acceso a la carpa gastronómica.

El producto estrella de la fiesta se saboreó a la mugardesa y en empanada. En la carpa instalada en el parque de A Constitución se despacharon 3300 raciones de pulpo a la mugardesa y 1800 de empanada de pulpo, acompañados de pan y vino, servidos en plato y cunca (taza) de alfarería de Buño, en un esfuerzo por potenciar la alfarería tradicional gallega y evitando además generar residuos -platos y vasos de plástico- que estropean el medioambiente.

Puedo decir con conocimiento que el pulpo a la mugardesa es una delicia que debéis probar. El cocinero Miguel Mosteiro, de Gastrobar Arousa, con todo su equipo, y la panadera Ana García López fueron los encargados de preparar el menú gastronómico.

Se han mantenido los precios del año pasado, 10 euros la ración de pulpo y 2 euros la de empanada, a pesar de que el precio del pulpo este año está por las nubes y de que los comensales se llevan, incluido en ese precio, las piezas de la vajilla artesana que usaron ¡Desde el primer momento se notaban las ganas de pasarlo bien! Y no se hizo esperar al público ni un minuto…

La posibilidad de degustar el pulpo a la mugardesa también se ofrece en bares y restaurantes, única alternativa para quien no estuvo espabilado porque a las tres menos cuarto se hizo un primer cierre de taquillas, en un primer aviso… para valorar existencias según nos contaba Manuel Ángel Garea, otro de los cocineros que formaban el equipo de Miguel Mosteiro.  Se volvió a abrir a eso de las tres, y sobre las tres y veinte se cerraron las taquillas de venta de tickets de forma definitiva… ¡el pulpo se había agotado!

Uno de los aspectos llamativos cuando estás disfrutando la fiesta es ver a los grupos de amigos y/o familiares que van ataviados todos con camisetas iguales y recorriendo las calles orgullosos. Estos grupos que no se autodefinen como una peña, a pesar que un foráneo podría identificarlos como tal, se encardinan en torno al amor a su localidad natal, a la defensa de las señas de identidad de su pueblo, a su pasado marinero reivindicado y recordado a través de A Festa do Polbo.

Otro aspecto a destacar es que se ha buscado un espacio para la educación en el ocio saludable y responsable, la asociación Asfedro instaló un puesto de Infodrogas.

La fiesta estuvo bien organizada. La oficina de turismo permaneció abierta desde las once de la mañana hasta las ocho y media de la tarde, asesorando a muchos turistas sobre qué hacer y ver en la zona.

La parranda no se limitó solo a la carpa, que por cierto como habéis visto en las fotos, estaba decorada por un pulpo de globos a cargo de la empresa Globecientos, que consiguió un efecto muy visual. Al mediodía la Charanga Mekánica animó la zona portuaria y por la tarde Os Kilomberos de Monte Alto recorrieron la zona alta de la villa. Tampoco faltó a la cita José Turvegal con su sachoselfie. Por la noche la verbena estuvo a cargo del grupo Claxxon, que actuó en el Cantón de Cora.

Vamos… ¡toda unha festa rachada!

La jornada del sábado, día 13 de julio, es el pistoletazo de salida de las fiestas de verano, en las que las actividades no van a faltar.

¡Nosotros estamos deseando volver! El año que viene A Festa do Polbo, en su XXX edición, aspirará a ser fiesta de interés turístico nacional y en El Viajero Accidental pensamos que merecido lo tiene ¡Así que debemos hacérselo saber al mundo entre todos!

¡Nos vemos en Mugardos!

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