Monasterios en las nubes en Grecia.

Hoy toca una visita mágica, un lugar inigualable colgado de las nubes. Los monasterios ortodoxos de Meteora.
Unos días antes del 19 de febrero de 2015, nuestro último día en tierras griegas antes de tomar el ferry. 

 

Meteora, del adjetivo «meteoros», significa en griego algo así como «suspendidos en las rocas», «colgados del cielo». ¡Nunca mejor dicho!.

Y es que, contemplar por primera vez que las colosales rocas de Meteora cuando asoman en el horizonte, y acercarse a sus fabulosos relieves enmarcando los pueblos de Kastraki y Kalambaka, es todo un espectáculo.

Aparecemos en un atardecer azul, y Noa dice: «¡uuuuaaa!….¡¡Pélaass!!» (piedras😉 ), a la par que nosotros abrimos la boca impresionados con la estampa, difícil de olvidar.

 

 

Nos vamos al camping Vrachos, esperando poder hacer esas cosillas que necesitamos cada ciertos días, pero encontramos un camping en un sitio muy bonito (con ese entorno no es difícil), y con pinta de buenas instalaciones, pero…sin mucho aire de estar abierto (aunque en principio abren todo el año y por ello hemos ido).
No hay nadie más, y la cosa es que cerrado tampoco está, porque la entrada está abierta, así que pasamos, y nos instalamos provisionalmente, y al rato aparece un señor muy majo al que no entendemos mucho, pero que más o menos nos viene a decir que pongamos donde queramos, y que al día siguiente aparecerá alguien.

Y eso hacemos…aunque en realidad, simplemente pernoctamos aquí aparcados, sin más, porque los baños y otras instalaciones están cerrados, y la electricidad no está operativa. Eso sí, encontramos alguna otra cosa por ahí con las que nuestra peque está encantada, como un triciclo multicolor, una guitarra de juguete y algún que otro artilugio para pasar el rato en «nuestro camping desierto»…

A la mañana siguiente, después de desayunar tranquilamente haciendo tiempo y ver que allí no aparece nadie….dejamos triciclo y demás trastos en su sitio y nos vamos a ver lo que hemos venido a ver….¡¡estooooo!!!

 

 

 

 

 

 

Actualmente, son seis los monasterios visitables, (previo pago de 3 euros y si eres chica con pantalones enfundarte una faldita larga…Noa aún no, jejeje).

En cuanto al interior de los monasterios, sólo fuimos a alguno de ellos, todos merecen la pena seguro, y sí estuvimos en todos los exteriores, que absolutamente merecen la pena muchísimo, por las vistas, la atmósfera…¡por todo!.

A uno, de entrada, se le ocurren una serie de preguntas…, como: perooo ¿¿cómo construyeron estos monasterios AHÍ ARRIBA?? ¿¿y por qué?? ¿¿pero estos monjes cómo subían y bajaban, si parece ser, que…en su momento…¡¡no había escaleras!!??

Pues no, no había escaleras, y de hecho, de eso se trataba…de que no las hubiera, porque estaban allí construidos para esconderse de sus enemigos, para hacerse inalcanzables, completamente inaccesibles, en tan remotos lugares de las alturas.

Los primeros monasterios se fundaron en el siglo XIV para refugiarse de turcos y albaneses, y, aparte de sus alturas inexpugnables, estaban comunicados entre sí por caminos secretos, los monopatia.

Tanto los bienes materiales, como los monjes, subían/bajaban con un sistema de poleas en algunos monasterios, y en otros con una especie de gancho del que colgaba una cuerda a la que enganchaban una rústica cesta….buuufff…digo yo que estos monjes no sufrían de vértigo…Lugares increíbles, de increíble historia.

 

 

 

 

La zona es también mundialmente conocido por sus paredes y vías de escalada.

Aunque aún es un poco pronto y no se ve ambientillo, la temporada empieza hacia marzo. Ahora hace fresquito…Pero en los monasterios no estamos solos, pues se ve que esto es bastante turístico todo el año.

Como seguimos sin tener claro si el camping está «abierto-abierto» o no, nos quedamos donde una «Taberna» llamada Arsenis, requeteanunciada como parking para autocaravanas, y con propietario personaje curioso a más no poder, un tal Kostas, que nos da unas charlas un poco surrealistas sobre su amor al Barça y a Messi

Y que su parking es lugar de encuentro de autocaravanistas del…mundo entero, según dice…un poco plasta es…no sé yo…ese día estamos sólo nosotros.

 

La moto de Kostas Arsenis….

 

 

El día siguiente, cambio total, ¡vaya diferencia! También tiene su encanto y su toque misterioso ver el monasterio de Agias Triadas envuelto en la fría niebla.

 

 

 

Al fondo, el gancho del que colgaban la cesta con objetos varios y…¡monjes!

 

Monasterios en las nubes en Grecia

 

 

Seguimos en plan «acelerando»…de Meteora a Metsovo, de allí a la autovía, al cruzar uno de sus túneles cambia el tiempo y de repente vuelve el sol…

 

 

…y de ahí…al mar, al puerto de Igoumenitsa, embarque de ferries a Italia, entre otros sitios.

Últimos días en Grecia, con base en el cercano camping Drepano (éste sí, abierto), muy a gusto, lavadoras de rigor para «entrar limpiucos a Italia»😉, y un lugar sencillo, frente al mar, y así de bonito:

 

 

 

 

 

Cuesta 10 euros la noche, muy barato para ser un camping, y la lavadora gratuita, esto último no nos había ocurrido en ningún sitio hasta ahora.

Lo llevan unos chicos albaneses muy agradables.

Nos despedimos de Grecia con ruta ciclista «marina», con un litoral igual que todos los que hemos visto en este país: precioso y sin prácticamente construcciones que lo afeen.

 

 

¡¡Y mira por dónde, también consigo por fin fotografiar las iglesias en miniatura que llevamos viendo todo el viaje griego!!. ¡Unas cuantaaaas, en estos días!. ¡Ya era horaaa!😄.

 

 

 

 

 

Era verdad lo que nos habían contado, Grecia es un paraíso para el autocaravanismo, para el viaje al aire libre y por supuesto, con atractivos culturales casi sin fin.

Tiene infinidad de lugares para quedarse, sin prohibiciones y con muchísima más permisividad para la acampada-pernocta que en otros países, como mismamente el nuestro.

Las posibilidades son inmensas y la libertad prácticamente total. Sólo se necesita elegir,…y por supuesto, usuarios que respeten este paraíso.

Hay montañas y costas, una naturaleza preservada y opciones para todas las estaciones del año…
Una gastronomía de ricos ingredientes procedentes de estas buenas tierras
Y una población con la que prácticamente siempre hemos congeniado bien, abiertos, prestos a la conversación, y ahora mismo…muy identificados con nosotros y deseosos de que lo que ellos ven más o menos como «el eje mediterráneo» (Grecia, Italia, España, Portugal) empecemos a ser algo así como una fuerza conjunta para el cambio a nivel político y social hacia el que creen (y sobre todo esperan) haber dado un importante paso tras sus recientes elecciones y su renovado gobierno.

Nosotros nos hemos sentido muy a gusto aquí, y ha sido una parte muy bonita de nuestro viaje,…y Grecia es ya sin duda uno de nuestros lugares «top» para el autocaravanismo.

¡Grecia, no estás tan lejos, un día de éstos…volveremos!. ¡Hasta entonces, mágica tierra de antiguos dioses!. Suerte…

 

Más de Marta, su familia y autocaravana en El Viajero Accidental:

 

 

Nota de la autora: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

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