De Roma a Finisterre en bici – Francia

De Roma a Finisterre en bici – Francia

Nueva etapa De Roma a Finisterre en bici, ahora en Francia. seguimos este recorrido espectacular con Abel Antón.

 

Etapa 8. 3 de agosto. Niza – Aix en Provence.

Aprovechando la oportunidad de saborear un café ole y croissant para empezar la etapa con aires franceses bordeando así la costa y adentrándome en Cannes conocida por sus vinos Provenzanos.

 

Vinos de la Provenza

 

Siguiendo las recomendaciones, evité Marsella desviándome por Les Arcs, Le Luc y Brignoles.

 

 

Parada ideal para comer con intención de finalizar mi etapa en Sant Maximin tuve que cambiar mis planes por falta de alojamiento llegando así a la ciudad de Aix en Provence con un horizonte oscuro avecinándose una tormenta.

Tuve que hacer parada de rigor al ver puesto de fruta y reponer fuerzas llegue a mi destino fuera del núcleo urbano. La tormenta me dio tregua y comenzó nada más llegar al alojamiento por lo que aprovecho para descansar, cenar tranquilamente y lavar la ropa.

 

Comiendo en un puesto de fruta

 

 

Etapa 9. 4 de agosto. Aix en Provence- Cournonterral.

España cada vez más cerca y con ganas de verla, arranca la etapa llevando mi ropa mojada por estar toda la noche lloviendo, así que la engancho en la alforja que en diez horas de pedaleo seguro quedara completamente seca.

Con pocos km de pedaleo me detengo a desayunar cruzándome con ciclistas y preparar así mi ruta y buscar alojamientos desde España, mi chica, mi apoyo moral y logístico me ayuda en todo momento a buscarlos.

 

 

Llegando a Salon de Provence veo un cartel en el que pone unos cuantos pueblos de Europa y para mi sorpresa este pueblo esta hermanado con Aranda de Duero que esta cerquita de mi pueblo.

 

 

Siendo costumbre cuando se hace una ruta o camino de peregrinaje se debe de llevar una credencial (la credencial tiene el objetivo de identificar al peregrino; por eso la institución que le presenta deberá ser una parroquia, cofradía, diócesis, asociación de Amigos del Camino de Santiago, o cualquier institución cristiana relacionada con la peregrinación. La credencial no genera derechos al peregrino. Tiene dos finalidades prácticas: 1) el acceso a los albergues que ofrece la hospitalidad cristiana del camino, 2) servir como certificación de paso para solicitar la “Compostela” en la Catedral de Santiago, que es la certificación de haber realizado la peregrinación.) con el sello del pueblo de Arles llevo 12 sellos en mi cartulina.

 

 

Son casi las 14h y visito el pueblo buscando algo para comer mientras tanto me doy cuenta que hay un anfiteatro que es como el Coliseum de roma en pequeño, saco unas fotos y sigo con mi visita al pueblo por la ribera del famoso rio francés Ródano.

 

 

Continúo la etapa dirección a Montpellier. Son casi las 7:00 de la tarde y estoy entrando a Montpellier después de muchos kilómetros muchas horas pedaleando(la ropa se secó por completo).

Me dirijo al hostel que reservo mi chica Eva desde España y cuando subo al piso me percato que es una vivienda hecha hostel, la recepción era una gran mesa de madera llena de botellines de cerveza un olor a pies y tabaco que daba un poco de “asco”.

El encargado del hostel me recibió sin camiseta y después de llevar 25 minutos esperando que terminase de hablar por teléfono. Intentamos entendernos, me cancela la reserva de 30 euros que ya estaba pagada por la plataforma web “BOOKING” teniéndole que pagar en metálico ese importe con lo que me pone en alerta mi instinto de que algo raro está pasando y viendo el lugar decido a no acceder a su petición y entramos en una disputa con lo que me invita a marcharme de su hospedaje y yo sin pensármelo me voy.

Son las 21 h estoy en Montpellier quedan apenas 40 minutos de luz y estoy sin alojamiento, imposible encontrar un sábado de agosto a esas horas alojamiento por 30 euros así que decido seguir a la aventura dirección España pensando ya en sacar mi saco de dormir y pasar la que sería mi primera noche durmiendo al raso. Con suerte encuentro en mi dirección un carril bici alejado de la carretera y del tráfico y decido ir por él, después de unos 20 kilómetros y sin casi luz para mi asombro encuentro en la cuneta una tubería de riego de jardines rota que está soltando un chorro potente de agua sin pensármelo, me bajo de la bici abro mi mochila, saco las chanclas la toalla el jabón y la ropa limpia y pienso “¡ dormiré en la calle pero dormiré limpio!” y me empiezo a duchar como puedo bajo la mirada de los conductores que pasaban por la carretera.

 

La manguera salvadora

 

Termino de asearme y ya con la ropa limpia sigo mi camino buscando un sitio tranquilo donde pasar la noche y llego a las afueras de un gran pueblo y empiezo a escuchar música de verbena. Son las 22h. decido subir hasta el núcleo del pueblo y para mi asombro son las fiestas y todos estaban tomándose el café y la copa de después de cenar, pregunto que, si el pueblo dispone de albergue o hostal para pasar la noche y claro en Italia más o menos me entendía con la gente, pero en Francia imposible. Al final doy con un buen hombre y llama a su mujer, nos ponemos a hablar y me acogen en su casa me dejan una pequeña habitación con una vieja cama, suficiente para dormir y descansar.

Ya en la cama empiezo a pensar en el día de hoy, desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche y con más de 140 kilómetros y al final durmiendo en una casa de personas desconocidas. ¡GRACIAS!

 

Etapa 10. 5 de agosto. Cournonterral – Narbona.

A las 6:30 me preparo la mochila con el equipaje y me reciben los chavales de la casa que aún estaban de fiesta, me saludan y me desean muy buen viaje, nos hacemos una foto juntos para mi recuerdo y salgo a las 7 justo a la vez que empieza a salir el sol, dirección Sete que es un pueblo de la costa donde me encuentro de nuevo con el mar aprovecho para desayunar frente al canal que divide al pueblo en dos. Continúo rodeando el pueblo hasta un largo carril bici pegado a una playa enorme durante bastantes kilómetros.

 

 

Atravieso el pueblo de Agde hasta llegar a Beziers por la orilla del canal du Midi navegable por barcos, durante media hora descanso ya que la etapa de hoy está siendo fácil y sin sorpresas yendo bastante bien de tiempo. Retomo el camino ya sin paradas hasta Narbona donde me impresiona la belleza de su catedral y edificios. Me cuesta poco encontrar el hostel ya que está enfrente de la catedral y parece demasiado nuevo para ser cierto, pero sí. ¡increíble, hostel con habitación privada!

 

Llego sobre las 15 al destino de hoy, me instalo me ducho, lavo la ropa y salgo a comer, aprovecho la tarde paseando por sus calles y para cenar decido ir a un super para comprar algo de comida y cenar en el hostel tranquilo para dormir pronto.

 

Etapa 11. 6 de agosto. Narbona – Puigcerdà.

Última noche en Francia. Son las 6 de la mañana, hoy madrugo más, me espera por delante una etapa bastante dura y larga subiendo pirineos y pasando ya a España.

 

De Roma a Finisterre en bici - Francia

 

Salgo temprano de Narbona dirección Perpiñán en un terreno bastante llano cerca del mar. En Perpiñán comienza a verse los pirineos, el terreno empieza a cambiar. Me adentro en las faldas del pirineo francés encontrándome con el bonito pueblo de Villafranca de Conflent rodeado de una impresionante muralla transportándote al mundo medieval.

 

 

 

Pedaleando me adentro en alta montaña con carreteras de puerto y curvas seguidas, ya no tengo descanso para mis piernas y empiezo a notar de verdad los kilómetros acumulados y el peso de mi mochila. Entre pedal y pedal llego a un pueblo llamado Mont Louis que anuncia el final del puerto y decido hacer otra parada para recuperar fuerzas y sacar otras cuantas fotos, pero, al poco tiempo de llegar me doy cuenta de que a lo lejos el tiempo empieza a cambiar y vienen unas nubes negras descargando gran cantidad de agua.

 

 

Me abrocho el casco y salgo rápido para que no encontrarme con ella, pero mis prisas fueron inútiles porque a los 5 kilómetros estaba por completo en la tormenta, en el siguiente pueblo decido refugiarme, pasado 20 minutos y sin pinta de parar de llover, me pongo el chubasquero que hasta este momento no me hizo falta, protejo del agua también la alforja de la bici y decido salir lloviendo. Siendo la primera vez en 4 países, 11 días y unos 1300 kilómetros.

Recorridos unos 20 kilómetros bajo la lluvia por fin llego a la frontera española y llego a Puigcerdà dirigiéndome directo al hostal para darme una ducha calentita y descansar después de la etapa tan dura y exigente de hoy.

De Roma a Finisterre en bici - Francia

 

 

Links en este artículo:

Aix en Provence

Salon de Provence

Montpellier

Narbona

Villafranca de Conflent

 

Otros artículos de Abel Antón en El Viajero Accidental:

 

 

Nota del autor: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

Print Friendly, PDF & Email

About the Author:

2 Comments

  1. Marisa Terrazas enero 27, 2020 at 2:52 pm - Reply

    Qué guapa la ruta Abel. Me encantan las fotos y todo lo que compartes.
    Ahora a plantearse otra ruta y a seguir disfrutando del camino!!
    🚴‍♂️….
    Saludos desde Australia 😘

    • Abel Anton enero 27, 2020 at 4:49 pm - Reply

      Marisa, me alegra que te gusten las publicaciones en El Viajero Accidental y sobre el viaje de Roma a Finisterre. Intentaré siempre que pueda viajar y contarlo ¡Gracias por leerme y por el comentario!

Leave A Comment