Habrá quien piense que La Rioja es una tierra llana, con pocas elevaciones y llena de zonas de viñedos, pero en esta comunidad sólo una pequeña parte de su extensión son tierras de cultivo; el resto lo constituyen preciosas sierras como la de Cameros, la Sierra de Cebolleros, la Sierra de la Demanda… ¡Hoy nos vamos hasta la comarca de las 7 villas!


En esas sierras nos encontramos con pueblos singulares, llenos de historia y belleza. Uno de ellos es Canales de la Sierra, en la comarca de las 7 villas, localidad que se encuentra al pie de la sierra de la Demanda, a mil metros sobre el nivel del mar y que para mí era desconocida hasta que este verano volví de nuevo a La Rioja como casi todos los años desde que, a través de una buena amiga, conocí está comunidad.

Al llegar, mi amiga Sara y su hermana Inma me dijeron que me tenían preparada una ruta turística que me iba a sorprender. Tras años de patear la Rioja me intrigó cuál sería el destino.

 

Recorrimos desde Logroño 84 kilómetros por una carretera sinuosa y no siempre bien asfaltada, a medida que avanzábamos la sierra de la Demanda nos fue acogiendo con sus hayedos, pinares y robledales que nos encandilaron con su belleza. Por fin llegamos a Canales de la Sierra, en la Comarca de las 7 villas, que nos recibió con su arquitectura serrana, grandes casas de adobe, travesaños de madera y piedra salieron a recibirnos. Enseguida pudimos comprobar que además muchas de sus casas son blasonadas.

Callejeando por esta preciosa villa pronto llegamos al objetivo de la ruta, el teatro barroco. Realmente la sorpresa que me tenían preparada fue una delicia, este pueblo de apenas 80 habitantes en verano y 25 en invierno, tiene un teatro barroco con corrala y lo que es más increíble aún se representan obras teatrales en él durante la Semana Santa y en verano un festival: el “Canales Demanda Teatro”.

 

Este teatro es el más antiguo de la Rioja. Ha permanecido escondido durante tres siglos en esta comarca de las 7 villas, pero ahora ha sido rehabilitado y aspira a dar la campanada. No lo tiene difícil porque el edificio es una joya, la sierra de la Demanda también y además el teatro dispone de su propio campanario en la llamada Torre del Reloj.

 

Una curiosidad es la presencia en esta torre de un “Papamoscas”, una máscara con bigote que cada vez que el reloj da las horas y las medias abre la boca y la cierra, haciéndole la competencia al famoso de la catedral de Burgos.

La riqueza que muestra este pueblo de la sierra hay que buscarla en su historia, en la existencia en su día de una importante ganadería ovina y en el trasiego del ganado lanar. Estas circunstancias favorecieron la creación de fábricas de textiles, que en definitiva eran fabricantes de paños con un quehacer artesano, que empleaban a sus vecinos. Estas fábricas artesanales no pudieron competir con la mecanizada industria catalana, pero que le quiten lo bailado. Durante varios siglos, desde el XVI hasta mediados del siglo XIX, Canales de la Sierra fue una localidad muy próspera, especialmente en los siglos XVII y XVIII.

 

Cuando caminamos por este pueblo comprobamos que al igual que en otros pueblos serranos de la Rioja, el río lo divide en dos. El río Canales -que pronto se convertirá en el río Najerilla- divide a esta localidad serrana en barrios bien distintos.

Nosotros decidimos subir a lo más alto del pueblo comprobando una vez más, como sucede en la sierra de Cameros, que en su punto más alto está la iglesia.

Por el camino nos encontramos con la casa de Luis, que tiene un balcón en esquina muy particular. Sentado a la sombra este vecino contemplaba nuestra actividad fotográfica, y pasado un instante entablamos conversación. Nos preguntó de donde éramos y si nos gustaba la casa, para luego decirnos con una sonrisa que la casa no era suya sino de su mujer y el balcón fotografiado era la habitación de uno de sus hijos.

El amable propietario nos contó que solo existen 7 ejemplos en España con ese tipo de detalle arquitectónico, me refiero al balcón en esquina, encontrándose cuatro en ellos en la localidad gallega de Cambados, donde estuvieron en una ocasión de vacaciones. Luis y su mujer nos abrieron su casa e incluso nos ofrecieron un vaso de vino riojano ¡Cuánta amabilidad nos encontramos en La Rioja!

Poco a poco subimos el cerro donde se encuentra la ermita de San Cristóbal que posee una gran belleza, a pesar de que es el resultado de distintos procesos constructivos y varias ampliaciones. Cuenta con una galería porticada en el lado sur, única en la Rioja. Esta preciosa galería era más larga, ocupaba toda la fachada sur, pero a algún iluminado se le ocurrió reducirla para en su lugar construir un espacio para almacenaje, vamos que redujo la galería para hacer una especie de trastero.

 

En su día fue una iglesia parroquial más pero ahora está cerrada al culto y a los visitantes, ya que necesita arreglos. Nos dicen que lo más bonito es el exterior que sí podemos contemplar, y en particular esa galería porticada de la que os hablaba. Hoy queda la puerta de entrada al pórtico y tres arcadas con capiteles bellamente decorados. Fue declarada BIC (Bien de Interés Cultural) en 1980.

El pueblo cuenta con otra iglesia, la iglesia parroquial de Santa María, construida sobre un templo mozárabe.

 

¡Toca irse! Lo hacemos con morriña. Pensamos volver y, si podemos, hacerlo en época del festival de teatro.

Quizá en la próxima visita entremos desde Burgos, ya que Canales está a 5 kilómetros del límite de la provincia de Burgos. El pueblo burgalés más próximo es Monterrubio de la Demanda.

¡Esta localidad riojana que tan alejada está de su capital nos ha enamorado!

 

Nota de la autora: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo, no tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”

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