En la desembocadura de la Ría de Arousa en pleno corazón de las Rías Baixas, al lado de la península de O Grove, se encuentra la isla de A Toxa. Esta isla debe su nombre a la abundancia en su día de plantas de tojo, toxo en gallego.

En esta isla se encuentra el famoso complejo termal promovido por el Marqués de Riestra, que era su propietario.  En su momento, aprovechando la existencia de aguas termales en la isla, Riestra vio la oportunidad de hacer negocio. Así que se puso a ello y en 1907 inauguró el Gran Hotel La Toja. Fue el primer hotel del mundo en tener campo de golf y balneario.

Este complejo, que fue el primero en Galicia en utilizar hormigón armado en su construcción, rivalizó en su día con el afamado balneario de Mondariz y con el de Caldas de Reis, y aún así atrajo a muchos nobles, aristócratas y personalidades de toda Europa.

El balneario es muy conocido al igual que los jabones que se realizan con las aguas de los manantiales de la isla, descubiertos por un burro según cuenta la tradición.

 

Pero si hay algo curioso de ver en la isla es la Capilla de las Conchas, aunque su nombre oficial es Capilla de San Caralampio. El por qué de que está capilla esté recubierta de conchas de vieiras es algo curioso y a la vez poco conocido.

Mucha gente atribuye simbología a este recubrimiento de conchas de vieiras y lo vincula con el Camino de Santiago. Pero nada más lejos de la realidad. Este recubrimiento se debió a un problema de humedades que afectaba a la fachada de la capilla que se encuentra orientada al sur. Las lluvias azotaban continuamente dicha fachada y provocaban el deterioro del edificio.

Tras varios intentos de solución, el marqués de Riestra en los años 40 del siglo XX buscó la ayuda de un albañil de O Grove quien recomendó una solución tradicional para impedir la penetración del agua en las construcciones. La solución consistía en recubrir las paredes con conchas de vieira para impedir la entrada de humedades al escurrir el agua por ellas. Está técnica aún hoy en día se puede observar en las fachadas de muchas casas tradicionales de esta zona.

 

La propuesta fue aceptada y la fachada se recubrió siguiendo esta técnica, el resultado fue tan vistoso que gustó mucho al Marqués de Riestra por lo que decidió revestir el resto de las paredes de la capilla. Resultó ser un trabajo de envergadura, lento y laborioso, que se comenzó en los años 40 y se terminó en los 50 del siglo pasado.

 

El resultado es muy singular y ha dado lugar a la única capilla del mundo recubierta por conchas de vieiras. El diseño original de la capilla, su planta, es del siglo XII. Está consagrada a San Caralampio y a la Virgen del Carmen.

 

 

Durante siglos el acceso a la isla de A Toxa se realizó andando con bajamar o en barcas, pero en el siglo XX -entre 1909 y 1914- se construyó un puente de estilo modernista para unir la isla con el casco urbano de la villa de O Grove, favoreciendo el desarrollo del balneario. En el momento de su construcción fue el puente más largo de Europa de estas características, construido en hormigón armado.

¡A Toxa, una pequeña isla llena de grandes hitos!

 

Nota de la autora: “No he recibido ningún tipo de compensación (económica o no) por escribir este artículo. No tengo conexión material con las marcas, productos o servicios que he mencionado y mi opinión es independiente”.

 

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